Técnicas

Una de las claves que dejan de manifiesto nuestro liderazgo es nuestra capacidad de conectar adecuadamente con la gente. Evadir el hecho de que tenemos que hablar en público, obstaculiza o minusvalora nuestra capacidad de dirigir.Una de las claves que dejan de manifiesto nuestro liderazgo es nuestra capacidad de conectar adecuadamente con la gente. Evadir el hecho de que tenemos que hablar en público, obstaculiza o minusvalora nuestra capacidad de dirigir.

Un líder, para hablar en público, no precisa ser un orador, pero necesita aprender oratoria, porque un buen dirigente, es aquél que no teme hablar en público, sino que sabe comunicar proyectos, metas y objetivos a sus colaboradores con buena dicción, en un tono de voz apropiado, con claridad y de forma motivadora.

Podemos haber nacido con algunas de estas habilidades, pero ciertamente si tomamos un curso de oratoria, para perder el miedo a hablar en público; otro de comunicación no verbal para tomar control sobre nuestros tics y movimientos nerviosos, o un curso sobre elaboración de presentaciones grupales, lograremos desarrollar y adquirir nuevas habilidades que mejorarán nuestro liderazgo natural.

Cuando un líder aprende a hablar en público, no sólo mejora su dicción o su vocabulario, sino que adquiere formas efectivas para hacer de su liderazgo el instrumento ideal que permita a sus colaboradores trabajar en equipo, comunicándose con ellos de manera empática y asertiva a la vez.

Todo arte, requiere de técnicas que le permitan desarrollarlo. Si bien es cierto que hablar en público es un arte, requiere de una seria preparación, es decir, no basta la lectura de uno o dos libros sobre el tema o asistir a un curso aislado para hablar en público con fluidez y aplomo; se precisa el conocimiento de algunas técnicas específicas que nos faciliten la tarea oratoria y mucha práctica, para hacer del arte de hablar en público un verdadero arte.